
Esta es una invitación para que vayan a escuchar la poesía de nuestro amigo Pablo.



S. Auserón, el mejor letrista de rock pop en español que haya pisado tierra ibérica.
ESTE ANUNCIO ESTABA UBICADO CERCA DE LA PUERTA DE ACCESO A UNA GUARDERIA DEL IMSS. ME IMAGINÉ MUCHAS COSAS MIENTRAS VISUALIZABA UNA SEÑORA DECENTE DE 20 A 30 AÑOS QUE SE SALE DE SU PINCHURRIENTO TRABAJO A RECOGER AL CHAMACO, CON 25MIL PEDOS EN LA CABEZA Y DE PRONTO LEYENDO EL ANUNCIO......MIENTRAS DUDA......ENTONCES ME DIJE "QUE MAL PENSADA SOY" DEVERAS!!!!!...... QUE PREJUICIOSA!!!!!.....MEJOR LE LLAMO Y LE PREGUNTO.....PERO ES MUY TEMPRANO, AL RATO ENTONCES.

Ahora sé que hay veces que la coherencia comienza a divergir de nuestro presente sin uno darse cuenta exactamente de cuándo y cómo ocurre, y que, cuando uno se percata de lo lejos que aquella se encuentra, es demasiado tarde para traerla de regreso y así evitar que la locura se apodere de un desafortunado momento. También reafirmé que un hecho vive como dentro de un poliedro de muchas caras translúcidas y que el enfoque que se le dé depende de a través de cuál de ellas se esté observando, de las propias experiencias, ideología y prejuicios, y que con todo eso cada quien construye su propia verdad de las cosas.
En momentos de crisis las personas suelen mostrar cosas que en la cotidianeidad se encuentran dormidas; cosas buenas, malas, exóticas... Yo, de aquel evento nefasto, solo me quiero quedar con el descubrimiento de la belleza interior de aquel quien me dio asilo y con aquello que, aunque no fue nuevo para mí, me hizo sentir en extremo afortunada: El apoyo de esos seres maravillosos con quienes comparto esta casa.
Elijo quedarme con sus voces al teléfono, regalándome un poco de tiempo a pesar de estar ocupados; elijo quedarme con su fuerza al tratar de hacerme reír con chistes bobos (de esos que me encantan); elijo quedarme con el bálsamo de sus palabras, que fueron la mejor medicina que pude haber elegido. Y agradezco eso que me dieron: compañía, apoyo y sus siempre firmes manos para ayudar a levantarme. En fin, palabras faltan, como siempre.
Hoy solo me resta decir que los quiero MUCHO, MUCHÍSIMO.






Un lindo ejemplo de que lo que se dice en los libros de texto de física funciona... ¡y funciona muy bien!
Supongo que Newton y Galileo hubieran dado mucho por ver este tipo de experimentos...